¿El fin de una era? La debacle de Canelo Álvarez expone una verdad incómoda sobre el negocio del boxeo
CIUDAD DE MÉXICO — La figura más rentable del boxeo mexicano en las últimas dos décadas podría estar enfrentando su ocaso más amargo. Saúl “Canelo” Álvarez, otrora símbolo de éxito, disciplina y orgullo nacional, se encuentra atrapado en una tormenta mediática, comercial y deportiva que podría marcar el punto final de su carrera.
A pesar de haber vencido a William Scull el pasado 4 de mayo en Riad, Arabia Saudita, la realidad que rodea esa victoria es mucho menos gloriosa de lo que se proyectó. Según múltiples fuentes no oficiales pero cercanas al entorno del boxeo, la pelea habría vendido menos de 150 mil compras de pay-per-view en Estados Unidos, una cifra desastrosa para un evento de esta magnitud.

El silencio de los promotores y la falta de cifras oficiales, algo inusual en un negocio acostumbrado a inflar logros, refuerzan las sospechas de que Canelo ha dejado de ser rentable. “Si la pelea hubiera sido un éxito en ventas, ya lo estarían cacareando por todos lados”, dijo un analista durante un directo viral en Boxeo MX.
Y si el presente es desolador, el futuro inmediato parece aún más incierto. La próxima pelea del jalisciense, contra Terence Crawford el 13 de septiembre, se celebrará también en Arabia Saudita, bajo la organización de Cela, una empresa saudí sin licencia de promoción en Estados Unidos. Este movimiento, aparentemente diseñado para evitar impuestos y reducir costos logísticos, confirma que el foco de Canelo ya no es deportivo, sino empresarial.
El traslado a Medio Oriente, la ruptura con TKO Boxing —empresa ligada a Dana White—, y el cambio de fecha del viernes 12 al sábado 13 (en conflicto con la UFC), revelan un caos organizacional disfrazado de estrategia. Algunos críticos señalan que el magnate saudí Turki Alalshikh podría haber cometido un error millonario al firmar un contrato de hasta 600 millones de dólares con Álvarez, en un momento donde su poder de convocatoria ha colapsado.
Pero no solo es un tema de números. Deportivamente, el legado de Canelo también está bajo fuego. En su pelea contra Scull, se rompió un récord negativo: fue la pelea a 12 asaltos con menos golpes lanzados en los últimos 40 años, según CompuBox. Una estadística demoledora para quien alguna vez fue “la cara del boxeo”.
Bob Arum y Eddie Hearn, antiguos aliados, ahora se desmarcan públicamente del campeón mexicano. Hearn incluso declaró que la pelea contra Crawford “será la última” de Canelo, y que el peleador de Omaha lo vencerá sin demasiadas dificultades, a pesar de llegar con 38 años y un año de inactividad.
“Canelo ya no está para pelear contra la élite”, aseguran voces del medio. Su trayectoria reciente lo demuestra: rivales como Gennady Golovkin con 40 años, John Ryder con bajo nivel competitivo, Jermell Charlo con más de un año de inactividad, y ahora Scull, han generado más bostezos que emoción. El Canelo empresario ha enterrado al Canelo guerrero.
Además, la crítica apunta a una trayectoria salpicada de asteriscos: cláusulas de rehidratación impuestas, peleas contra veteranos en declive, selecciones de rivales cuestionables, y promesas incumplidas con figuras como Jaime Munguía o Edgar Berlanga. Un patrón que para muchos confirma que Canelo ha manipulado su camino al éxito con poder mediático más que con puños.
Las redes sociales, usualmente divididas, hoy parecen coincidir en una cosa: Canelo ya no representa una amenaza real para ningún top 5 del peso supermediano. Aunque mantenga los cinturones, su desempeño, velocidad, agresividad y hambre han disminuido. Hoy, más que un campeón, parece un símbolo anacrónico de una era que se desvanece.
¿Será la pelea contra Terence Crawford su canto de cisne? ¿O será una última maniobra para cobrar antes de desaparecer del foco? Las fuentes apuntan a una retirada pactada, disfrazada de “gran evento internacional”. El problema es que ya ni los propios promotores creen en el espectáculo.
Mientras tanto, los medios que lo idolatraban han empezado a tomar distancia. Las cámaras aún lo siguen, pero los aplausos suenan huecos. El “Rey del Boxeo” parece haber perdido su corona no con un nocaut, sino con algo más cruel: la indiferencia.
News
EL BEBÉ DEL MILLONARIO NO COMÍA NADA, HASTA QUE LA EMPLEADA POBRE COCINÓ ESTO…
El bebé del millonario no comía nada hasta que la empleada pobre cocinó esto. Señor Mendoza, si su hijo no…
At Dad’s Birthday, Mom Announced «She’s Dead to Us»! Then My Bodyguard Walked In…
The reservation at Le Bernardin had been made three months in advance for Dad’s 60th birthday celebration. Eight family members…
Conserje padre soltero baila con niña discapacitada, sin saber que su madre multimillonaria está justo ahí mirando.
Ethan Wells conocía cada grieta del gimnasio de la escuela. No porque fuera un fanático de la carpintería o un…
“ME LO DIJO EN UN SUEÑO.” — Con la voz entrecortada, FERDINANDO confesó que fue su hermano gemelo, aquel que partió hace años, quien le dio la noticia más inesperada de su vida.
¿Coincidencia o señal? La vida de Ferdinando Valencia y Brenda Kellerman ha estado marcada por la disciplina, la fe y…
“NO ERA SOLO EL REY DE LA COMEDIA.” — Detrás de las cámaras, CANTINFLAS también guardaba un secreto capaz de reescribir su historia.
Las Hermanas del Silencio Durante los años dorados del cine mexicano, cuando la fama se tejía entre luces, celuloide y…
Me casaré contigo si entras en este vestido!, se burló el millonario… meses después, quedó mudo.
El gran salón del hotel brillaba como un palacio de cristal. Las lámparas colgaban majestuosas, reflejando el oro de las…
End of content
No more pages to load






