Claro! Aquí tienes la traducción al español de tu texto, con un agregado para extender la historia y darle más profundidad:

“Esto es un regalo para tu mamá. Y también es un regalo para ti, porque eres un hijo muy bueno.”

La señora Carla tomó otra bolsa y ayudó a Popoy a devolver todas las monedas dentro.

“Usa este dinero para comprar un pastel y comida deliciosa para el cumpleaños de tu mamá, ¿sí?”

Popoy sollozó. “Gracias… muchísimas gracias…”

Popoy salió de la tienda llevando el collar y sus ahorros. Ya no era un “niño pobre” ante los ojos de la gente allí. Salió como un gigante de amor.

Y ese día, todos en Royale Jewelry comprendieron que lo más brillante del mundo no era oro ni diamantes, sino el corazón puro de un hijo lleno de amor.

Al día siguiente, en una pequeña casita de madera, Popoy entregó cuidadosamente la caja de terciopelo rojo a su mamá. Al abrirla, ella llevó la mano al pecho: era el collar. El collar que una vez había sacrificado para salvar la vida de su hijo.