
—«Disculpe, señorita, pero la primera clase no es para usted». Las palabras, dichas lo bastante alto como para que varios…

El sol de la tarde colgaba bajo sobre la ciudad, proyectando largas sombras sobre el pavimento agrietado. Un tenue olor…

Tenía 500 m000000 en el banco y podía comprar cualquier cosa en el mundo. Pero cuando vio a su hija…

Mi nombre es Olivia, y durante casi treinta años de mi vida dominé una habilidad extraña: el arte de ser…

Vieje hambriento, te doy mi Ferrari si logras encenderla. Viejo hambriento. Gritó Julián Arce entre carcajadas, señalando con burla frente…

Su hijo, Tyler, se suponía que heredaría todo, pero Tyler nunca regresó de Afganistán. La bandera doblada aún reposaba en…

Al escuchar que mi suegra en Guadalajara tenía un ahorro de 5 millones de pesos en el banco, me puse muy feliz…

Me casé lejos y mi trabajo me mantenía tan ocupada que no tenía mucho tiempo para cuidar a mi suegro….

Si hubiera sabido que una simple taza de café podía borrar 65 años de dignidad en un instante, tal vez…

Tú no eres nadie para él dijo su ex mientras sentaba a su hijo en su regazo. Daniel estaba en…

No sabes amar dijo su hija al ver sus lágrimas. Isabel Martínez se quedó inmóvil, con la mejilla húmeda, mirando…

Puedes irte, con mi madre estamos mejor confesó el marido al tercer año de matrimonio. Pablo no apartó la mirada…

**Diario personal** Estoy harta de vivir con tus parientes dije mientras abría la maleta. María dejó escapar un suspiro y…

¡Vete, estoy harta de ser la opción B! dije mientras apagaba la luz del salón. Javier se quedó paralizado en…

La primera vez que Rodrigo Mendoza dijo “cásate conmigo” no hubo música ni flores, solo el tambor áspero de la…

El reloj de la cocina cantó las siete y media con un timbre metálico cuando Esperanza Morales terminó de trenzar…

Me llamo Juan Carlos Ramírez y hubo una época en que pensaba que la confianza era como el suelo bajo…

La mañana helada de Boston todavía no había decidido si sería nieve o lluvia. La bruma se quedaba colgando a…

En el barrio de Santo Tomás, cuando agosto aprieta, el calor se pega a la piel como una segunda camisa….

Me llamo Black, y aquella mañana —bajo un cielo de junio y el zumbido terco del aire acondicionado— aprendí que…